Mediación de lectura en el aula: acompañamiento, diálogo y pensamiento crítico

Mediación de lectura en el aula: acompañamiento, diálogo y pensamiento crítico

mediac-lectura

Texto por: Ruth Tejedor Cassiani
Editado por: Jairo Echeverri García

La mediación de lectura es el acompañamiento activo del docente para conectar al estudiante con los textos, fomentando el goce, la comprensión crítica y el hábito lector. En este enfoque, el alumno se sitúa como centro del proceso, transformando la lectura en una experiencia compartida y afectiva antes, durante y después de leer.

La mediación lectora en las aulas de clase es un enfoque pedagógico que propone la lectura no solo como una habilidad mecánica (decodificar palabras), sino como un proceso activo de construcción de significado, donde intervienen el docente, el estudiante, el contexto y los textos.

¿Qué significa «mediación» en la lectura?


La mediación implica que el docente actúa como un puente entre el estudiante y el texto. No se limita a asignar lecturas, sino que orienta, acompaña y facilita la comprensión, la interpretación y, sobre todo, la reflexión de lo que se propone. Este postulado está relacionado con teorías de aprendizaje como el constructivismo y con los aportes de autores como 
Lev Vygotsky, quien planteó que el aprendizaje ocurre a través de la interacción social y el acompañamiento. Así se desarrollan espacios de interacción para la construcción de realidad y conocimiento significativos, creando la posibilidad de dialogar con el objetivo de generar pensamiento, sentimientos y valores compartidos.

La mediación implica que el docente actúa como un puente entre el estudiante y el texto. No se limita a asignar lecturas, sino que orienta, acompaña y facilita la comprensión, la interpretación y, sobre todo, la reflexión de lo que se propone.

Características del mediador de lectura


Para que este proceso sea eficaz y dinámico, el 
mediador de lectura debe contar con algunas características o habilidades clave:

  • Ser un modelo lector: el mediador o docente debe entender que es un ejemplo para sus estudiantes. Una persona que disfruta de la lectura, que lee y enseña con su ejemplo, transmitiendo así su pasión y entusiasmo por los libros. Además, al ser un lector habitual, tendrá mayores conocimientos para tomar decisiones, seleccionar textos y orientar a los niños y las niñas (Pernas, 2009; Yepes, 2013).

     

  • Interacción activa: permitir que el estudiante establezca un diálogo con el texto, formule preguntas e interprete desde su propia experiencia.

     

  • Ser guía antes, durante y después de la lectura: acompañar el proceso de lectura en todas sus etapas, no solo en el momento de leer.

     

  • Contextualizar el texto: facilitar que el estudiante relacione lo leído con su realidad, su entorno y sus vivencias.

     

  • Ofrecer diversidad textual: proponer una variedad de textos —narrativos, informativos, digitales, entre otros— para que el estudiante pueda elegir y explorar distintos formatos.

     

  • Abrir el pensamiento crítico: tener en cuenta que no hay una sola interpretación correcta. Este tipo de ejercicios lectores van encaminados a promover y despertar el pensamiento crítico y la autonomía lectora.

     

Estrategias para motivar la lectura

Algunas estrategias de lectura para motivar al estudiante y despertar su curiosidad deben estar encaminadas a:

  • Leer en voz alta: aprovechar la lectura en voz alta para transmitir cariño y atención a los estudiantes, propiciando la asociación de la lectura con momentos de disfrute personal (Cova, 2004; Reyes, 2005).

  • Hacer predicciones: al iniciar la lectura, permitir que los estudiantes hagan predicciones sobre el texto con solo analizar el título o las imágenes.

  • Acompañar la lectura: durante la lectura, formular preguntas, subrayar ideas clave, hacer pausas para comentar y compartir impresiones.

  • Cerrar con reflexión: finalizar la lectura con preguntas abiertas, proponer debates, resúmenes, mapas conceptuales o escritura reflexiva que permitan profundizar en el significado del texto.

No se trata solo de 'leer en clase', sino de crear experiencias de lectura significativas, donde el estudiante construye conocimiento con el apoyo del docente

Los clubes de lectura como espacios de encuentro


En ese orden de ideas, los 
clubes de lectura son los espacios en donde los estudiantes pueden compartir sus pensamientos y emociones sobre los libros que han leído. Fomentan el diálogo y el descubrimiento, lo que enriquece su experiencia de lectura.

Además, motivan a la producción de contenido relacionado con las obras leídas, como representaciones teatrales, escritura creativa o incluso la creación de mundos literarios alternativos. Estas actividades estimulan la creatividad de los estudiantes y los invitan a sumergirse activamente en el proceso de comprensión.

Al involucrar a los estudiantes de manera activa y creativa en el mundo de la literatura, se les dota no solo de habilidades académicas, sino también de herramientas para enfrentar la vida con una mente abierta y curiosa. Así, se prepara a los estudiantes para ser pensadores críticos y creativos en un mundo en constante evolución.

Una apuesta por la formación de lectores autónomos


En síntesis, este tipo de ejercicios de 
mediación de lectura no solo transforman la forma en que los estudiantes interactúan con la literatura, sino que también cultivan una apreciación profunda y duradera por las historias y los mensajes que estas transmiten. Ofrecen una experiencia educativa estimulante, relevante y significativa, permeando un terreno fértil para que los estudiantes florezcan como lectores apasionados y pensadores independientes.

Entonces, no se trata solo de «leer en clase», sino de crear experiencias de lectura significativas, donde el estudiante construye conocimiento con el apoyo del docente.

 

Bibliografía

  • Cova, Y. (2004). La práctica de la lectura en voz alta.

  • Pernas, A. (2009). Perfil de una persona mediadora de lectura.
    Reyes, Y. (2005). La práctica de la lectura en voz alta.

  • Vygotsky, L. S. (1978). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Crítica.

  • Yepes, L. (2013). Perfil de una persona mediadora de lectura.

Barranquilla es Leer


Barranquilla es Leer es el programa de acompañamiento a docentes de las Instituciones educativas distritales, desde la literatura, de la Secretaría de Educación del Distrito de Barranquilla (SED) y la Fundación Círculo Abierto (FCA).

El programa trabaja con niñas y niños de las IED de Barranquilla, elegidas bajo los criterios de la SED, en la experiencia de la lectura y la escritura, en una inmersión en la literatura compuesta por clubes de lectura especializados con artistas, acceso a una biblioteca digital de literatura infantil y juvenil, asistencia a foros de apreciación de literatura con personas expertas en literatura infantil y juvenil, tutorías semanales con niñas y niños

Sobre la Fundación Círculo Abierto


La Fundación Círculo Abierto trabaja desde el año 2010 en el diseño y ejecución de proyectos relacionados con educación y cultura. Su confianza en el lenguaje de las artes para construir y comunicar conocimiento ha sido el eje común de las experiencias que desarrolla con artistas tradicionales, contemporáneos, locales, nacionales, internacionales y comunidades diversas del territorio colombiano.

No Comments

Post A Comment