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Soñar un bosque

Imagen cortesía de Sebastian Unrau

Texto por: Anabell Posada, promotora de lectura de la Fundación Círculo Abierto

“El bosque no tiene hierba ni nada, solo casas. Pero hay otro bosque, el de los animales. Yo vi un día un jardín de animales”. 

Niña de 6 años. Transición. IED Nuevo Bosque 

 

Dar de leer. Primeros días. La niña ve el libro. Lo observa. Se sientan las niñas, preguntas: pequeñas historias que muestran el mundo. Estamos en el barrio El Bosque. Vocales. Nombres. Datos. ¿Y los sueños? ¿Dónde se anotan los sueños de los niños? Hay cosas que no caben en las palabras. Nos presentamos con pequeñas sonrisas. Vendrán las historias, las canciones, los juegos. Se anuncia la palabra y lo que la rodea. Si navegan palabras en la sangre, palpitan fragmentos en el corazón, ¿cómo sacar los libros que llevamos por dentro? 

¿De qué estamos hechos?

¿Cuánto pesa una tristeza? 

¿Qué número expresa una alegría?

Literatura-bosque, infinito e inexplorado, incalculable, inconmensurable. 

Otra niña de otra escuela, de otra dimensión, dice tener la letra perturbadora. Mi letra es azul, mi letra es roja, mi letra es alterada. Sonrisas. Juegos. La palabra como juego. Adjetivos danzando en los labios. Sustantivos alterados. Leer es perturbar. Otra aula. Otro mundo. Saco un libro, lo muestro, pregunto qué es, una niña dice: 

-¡Yo sé! Eso es una piña.

“Abrir las puertas a la literatura es abrir camino a lobos, brujas, hechiceras, susurros, pócimas, relatos ancestrales” 

Imagen cortesía de Kimberly Farmer

Libro-piña

Libro-árbol

Libro-puerta

Libro-cueva

Libro-espacio 

Libro todo. Perturba, mueve, pregunta, duda, dibuja. Un libro para buscar mi lugar, buscar a los otros, buscarme y crear ese espacio que afuera no tengo. Un libro para hacer mi camino en este mundo. Ese libro es lo que yo quiero que sea. 

Libro-casa

Libro-risa

Libro-abrigo

Es además, una decisión, una oportunidad y un derecho. Abrir las puertas a la literatura es abrir camino a lobos, brujas, hechiceras, susurros, pócimas, relatos ancestrales. Es invitar al silencio, convocar al fuego milenario. Formar al lector literario es agudizar la mirada, ampliar el horizonte, “ensanchar las fronteras” en palabras de Graciela Montes. Mostrar los otros caminos, a veces difíciles pero necesarios. Leer es detenerse, observar, escuchar, oler, sentir. Con la literatura aprendemos que no hay un camino, hay muchos. No hay un bosque, hay infinidad de bosques. El libro me mostró otro bosque, a veces encadenado, silente, dormido. El bosque que todos llevamos por dentro y que la buena literatura invoca, devela.  

 

Entre libros

Entre Libros es el programa de acompañamiento a docentes de Instituciones educativas distritales, desde la literatura, de la Secretaría de Educación del Distrito de Barranquilla y Fundación Círculo Abierto.

El programa trabaja con 2 componentes principales:

1. Encuentros semanales con las maestras y maestros en los que se despliega la literatura, se explora en las necesidades del docente frente a su alumnado, cómo lograr que los atraviese la literatura, y se traza la ruta del acompañamiento.

2. Clubes de lectura mensuales con las niñas y niños, a cargo de las maestras beneficiarias del programa; cada grupo trabaja a lo largo de 7 clubes de lectura con un énfasis: ciencia ficción, narrativa gráfica, filosofía, literatura y alteridad, literatura y cine, entre otros. Sostener la conversación, estar presentes, ser a la vez arquitectos y anfitriones, es la motivación del equipo que participa en el programa.

Sobre la Fundación Círculo Abierto

La Fundación Círculo Abierto trabaja desde el año 2010 en el diseño y ejecución de proyectos relacionados con educación y cultura. Su confianza en el lenguaje de las artes para construir y comunicar conocimiento ha sido el eje común de las experiencias que desarrolla con artistas tradicionales, contemporáneos, locales, nacionales, internacionales y comunidades diversas del territorio colombiano.

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